(Arzobispado de Cusco, 11 de febrero de 2016) Con ocasión de la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y en el marco de la XXIV Jornada Mundial del Enfermo, se realizó en Cusco, el “Jubileo de los enfermos y del personal de salud”, con el lema “Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5); primera celebración jubilar de nuestra Arquidiócesis del Cusco por el Año Santo de la Misericordia.

Esta celebración se inició en la Basílica Catedral, con la Santa Misa presidida por Mons. Richard Daniel Alarcón Urrutia, Arzobispo Metropolitano del Cusco y concelebrada por los capellanes de los centros asistenciales de nuestra ciudad y sacerdotes del Clero Arquidiocesano.

El Arzobispo Metropolitano del Cusco, Mons. Richard Daniel Alarcón Urrutia, durante la homilía dijo:  Nos unimos en oración a la Iglesia Universal que hoy recuerda con gran cariño y gratitud las apariciones de nuestra Santa Madre la Virgen María, en la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, una presencia que nos recuerda que la Iglesia no es huérfana, pues tiene una Madre que vela por todos sus hijos, y muy especialmente, en este día que celebramos el Jubileo de los enfermos y del personal de salud, pues está unida al dolor y al sufrimiento de todos sus hijos, pues Ella es Madre de todos los enfermos del mundo, es Madre de todos los que atienden al hombre en su situación de dolor y de sufrimiento, y es madre de todos los profesionales y agentes que tiene en sus manos el dolor, para convertirlo en un beneficio de salud.

Señaló, que es hermoso que en este día, dedicado a la Santísima Madre la Virgen de Lourdes, la Iglesia celebre todos los años la Jornada Mundial de los Enfermos, pero de una manera especial este año, que el Santo Padre, el Papa Francisco, lo ha dedicado como el Año Jubilar de la Misericordia. Dijo, que esta jornada se enriquece, porque a través de esta celebración vamos a ser testigos del inmenso amor Misericordioso de Dios para con sus hijos más queridos, predilectos, los que sufren una enfermedad, un dolor, un sufrimiento; y este Padre Misericordioso se manifiesta a través de la labor profesional y pastoral de los Agentes Pastorales de la Salud.

Una vez finalizada la celebración Eucarística, Mons. Richard Daniel Alarcón Urrutia impartió la bendición a todos los presentes, y agradeció a las familias y personal de salud por prestar su servicio en beneficio de nuestros hermanos que padecen de alguna enfermedad.

Extraído de la página web del Arzobispado de Cusco (http://www.arzobispadodelcusco.org/noticia.php?idnoticia=1715) el 23 de febrero de 2016.

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