(IPA, 30 de abril de 2013) El Instituto de Pastoral Andina (IPA) llevó a cabo un taller sobre el año de la fe en la zona norte de la Prelatura de Juli. Dicho evento, se realizó en la Parroquia Santiago Apóstol de Huancané el sábado 13 de abril de 2013.

Desde las 8 de la mañana, los casi treinta participantes, pudieron inscribirse para, luego, recibir charlas sobre cuatro temas específicos:

Introducción al Año de la Fe y el Catecismo de la Iglesia Católica. En este tema se explicó qué era el año de la fe, cuándo fue convocado, porqué su Santidad, el Obispo Emérito de Roma, Benedicto XVI, convocó a la vivencia del todo el pueblo cristiano de un año de la fe.

La intención de este año dedicado a la fe es ser una invitación para poder fortalecer nuestra fe mediante el estudio de la Biblia, las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia y una profundización en la oración.

De la misma manera se explicó que se escogió la fecha de 11 de octubre debido a que se conmemora la celebración de los 50 años de la apertura del concilio Vaticano II, convocado por el Beato Juan XXIII, además del 20 aniversario de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica. Se explicó a manera de introducción en cuantas partes estaba divido el catecismo y un breve comentario acerca de cada una de ellas. Posteriormente se trabajó en torno a la primera parte del catecismo con los siguientes temas centrales:

El hombre es capaz de Dios. Se explicó la necesidad del hombre de Dios en tanto ser credo por Él, el hombre un ser religioso por naturaleza siempre está en esa búsqueda de la realidad divina, Dios.

Dios al encuentro del Hombre. Se profundizó el sentido de la revelación divina y de cómo Dios se ha ido revelando a su pueblo a lo largo de toda la historia de la salvación.

La Respuesta del Hombre a Dios. La fe, el hombre responde al llamado de Dios mediante la Fe. Estos temas fueron trabajados, reflexionados y discutidos, también los participantes participaron mediante preguntas acerca de los temas e interrogantes de tipo pastoral que ellos tienen a lo largo de ardua y basta labor pastoral en sus comunidades y sobre todo frente al ataque de las sectas.

El almuerzo fue compartido entre todos donde los participantes trajeron los alimentos propios de sus labores en la chacra como son, papa, moraya, choclo, camote y queso, el cual se compartió entre todos sacerdotes, religiosas y participantes sin excepción.