(Prelatura de Juli, 15 de setiembre de 2015) Desde muy temprano y con una lluvia repentina, se reunieron más de tres mil fieles venidos de diferentes comunidades campesinas del ámbito de la Prelatura de Juli. Este año la marcha se realizó en dos puntos de la Prelatura de Juli, en la Zona Norte fue el día 03 en el distrito de Taraco y en la Zona Sur el día 04 de septiembre en el distrito de Pomata. Con carteles en mano fueron llegando las numerosas delegaciones del altiplano peruano, con arengas a favor de la vida, de la familia natural y de la paz. La marcha comenzó con la celebración de la santa misa presidida por el Vicario General, Mons. Fernando Samaniego, donde alentó a los jóvenes a no dejarse engañar por propuestas infames en contra de la vida y de la familia, frente a una cultura del descarte donde se pretende aprobar leyes que vulneran el derecho a la vida (del concebido) y vulneran el derecho de los niños de tener la ternura de una madre y la protección de un padre, salvemos a las dos, enfatizo.

Recordemos que, en la primera convocatoria del año pasado acudieron al llamado del obispo de Juli más de dos mil fieles. Como el año pasado, este año terminó la marcha con un festival musical a por la VIDA Y LA FAMILIA a cargo del canta autor peruano Luis Enrique Ascoy y su banda sin futuro, en la zona centro de la Prelatura en el distrito de Acora también se realizó dicho festival con cientos de fieles.

Fue muy alentador la marcha este año, pues, como parte de la organización de la marcha en la zona norte estuvo el Sr. Alcalde y regidores del distrito de Pusi, el Sr. Blas Huanca, el director, docentes del IES de Taraco y participaron diferentes autoridades; en la zona sur también participaron varias autoridades e instituciones como el gobernador distrital Rogelio Segura y autoridades del distrito de Pomata.

Hace algún tiempo atrás se archivaron algunos proyectos de ley que iban en contra de la vida y la familia natural, frente a la propuesta de un nuevo intento de reabrir estos proyectos, nosotros les hemos dicho a estas personas que no todo el Perú piensa como ellos, nosotros en el altiplano nuestros abuelos nos han enseñado que por ningún motivo podemos aceptar y querer el aborto y que la familia siempre ha estado constituido por papá, mamá e hijos y queremos ser forjadores de un mundo más humano, mas fraterno donde también no haya violencia.

Texto e imagen cortesía de P. Javier Quispe Condori de la Prelatura de Juli.

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