Última actualización: 15 de abril de 2017

Entrevista al P. Urbano Quispe, de la Prelatura de Sicuani, por Carlos Zegarra Moretti, del Instituto de Pastoral Andina. El encuentro tuvo lugar el 25 de marzo de 2017 en la parroquia Santo Tomás (Chumbivilcas). Transcripción de Rocío Ortega.

Carlos Zegarra Moretti (CZM): Hoy día, sábado 25 de marzo del 2017, aquí estamos en Santo Tomás de la prelatura de Sicuani con el padre Urbano. Y yo había anotado algunas preguntas. Bueno, la primera de ellas es que nos cuente, pues, ¿cuándo nació?, ¿dónde nació?

Urbano Quispe (PUQ):Ah, ya.

CZM: A ver padre, díganos.

PUQ: Muchas gracias por la invitación. Mi nombre es Urbano, soy de la provincia de Canchis, del departamento de Cusco, del distrito de Checacupe, de la comunidad de Cañacota. Mis padres son campesinos. Soy procedente de una comunidad muy pobre, una comunidad que no tiene muchos recursos económicos: una zona pobre. Soy el mayor de los siete hermanos. Estudié en el mismo distrito. Mis cuatro años de primaria, cuarto, lo hice en mi idioma mater, que es quechua. Luego, empecé mis estudios de quinto de primera, para adelante, en castellano. Estudié en el colegio “Almirante Miguel Grau” hasta tercero año de secundaria, y cuarto y quinto lo hice en el departamento Madre de Dios, en el colegio de Puerto Maldonado. Luego, estudié en el seminario, en el pre-seminario “San José de Ayaviri”, que es prelatura de Ayaviri, y mi propedéutico lo estudié en la prelatura de Sicuani, en la casa de Emaús, y mis estudios de filosofía y teología lo hice en el seminario mayor “Nuestra Señora de Guadalupe” que está en Puno, de la prelatura de Juli. Llevo ya… mi ordenación fue el año 2011, un 30 de abril, y llevo ejerciendo mi sacerdocio, son siete años.

CZM: Siete años.

PUQ: Siete años. Me tocó unas parroquias muy pequeñas en la provincia de Canchis: Tinta, San Pedro y San Pablo, y Combapata. Una experiencia muy bonita.

CZM: ¿Esa fue su primera parroquia?

PUQ: Uhmm…. Sí, Tinta mi primera parroquia y ahí trabajaba con la parroquia de San Pedro, San Pablo y Combapata. Actualmente, desde el año 2015, del 8 de setiembre, el día de la Virgen de la Natividad, patrona de Santo Tomás, lo asumí con su venia del monseñor Pedro Alberto Bustamante López. Y estoy trabajando desde esa fecha hasta estos días. Y siento que esta parroquia, esta provincia, es la parroquia más lejana de la prelatura de Sicuani; y, con muchas esperanzas y con, también, pocas posibilidades que mucha gente pueda prosperar aquí en sus pueblos, ¿no? Todavía se puede decir que estas tierras son zonas misionales, o sea, que son zonas de misión. Y, creo, que el IPA, a través del IPA, el señor Paul [Rosillo Madrid], con algunos que trabajan, hemos trabajado siempre desde muchos años, ¿no? y, creo, que hasta ahora también seguimos trabajando. Y estamos muy agradecidos, nuestra parroquia Santo Tomás está muy agradecido que el IPA siempre ha colaborado en los trabajos de la catequesis. Y eso nos ayuda muchísimo.

Y una de las cosas muy fundamentales: aquí son tres distritos, actualmente, de trabajo: distrito de Santo Tomás, que es la capital de la provincia de Chumbivilcas, y distrito de Lluscu, y distrito de Quiñota. Y tenemos dentro de ellos zonas más alejadas. Ahorita la comunidad más alejada de nuestra parroquia es siete horas de viaje.

CZM: ¡Wow! ¿El camino también es difícil?

PUQ: Sí, el acceso es muy difícil y se llama Guaso. Zonas que se puede ir, otras zonas poco más… Las siguientes serán, pues, este, a seis horas, ¿no? Son zonas que se llaman Tirani y Uiras Cancha. Y, bueno, bajamos a Tambo Huancarama, Picutani y Yavina. Los chuypos son las alturas que son, de acá, de nuestra parroquia, y que corresponde, pero muchas veces a esos lugares se llega una vez al año, porque son zonas, son lugares muchísimas que no se puede, ¿no? Y, ahora, este año, nosotros, nuestra parroquia, se propone a trabajar a través del programa de catequesis, en las que muchas de nuestras hermanas, hermanos -que son muy voluntarios, voluntarias- nos apoyan. Ellas van a trabajar con la preparación de los niños menores, 0 a 9 años; también, con los niños de 10 años para arriba; también, en la catequesis de primaria con sexto grado; también, con los jóvenes y señoritas de secundaria; y, también, catequesis de adultos y catequesis prematrimoniales, también. Para mí es un desafió, para mí, un reto que tengo, de poder animar, fortalecer la fe de la gente; a diferencia de que en la provincia de Canchis trabajé en esas parroquias, la gente es bastante participativo, entiende su fe.

CZM: ¿Y usted nota que aquí es diferente?

PUQ: Y aquí es bastante, muy pésimo, muy pésimo. Entonces, hay mucho que trabajar acá, mucho que trabajar acá. Así que, creo, que de noche a la mañana nosotros… no se puede. Sino hay que darle tiempo, hay que darle el tiempo de trabajo. Sobretodo sembrar, ¿no?, desde los niños y, para eso, pues, nosotros siempre les pedimos al IPA, Instituto Pastoral Andina, que siempre nos colabore, a que esas personas que… nuestros señores catequistas, ¿no?, que siempre sean capacitadas, capacitados, que tengan una formación cristiana; de tal manera que ellos son los que…, son instrumentos de Dios, también, para sembrar, ¿no?, esta fe en esos pueblos.

CZM: Y ya, por ejemplo, en la reunión, la charla que ha estado dando Paul, muchas de las inquietudes de los catequistas iban en dirección a la relación que tenían con los otros grupos religiosos, ya sean cristianos y no cristianos. ¿Y Usted ha notado que esto es algo muy fuerte aquí, en Santo Tomás o, digamos, en la prelatura?

PUQ: Uhm…sí. A nivel, aquí, en esta parroquia, nunca tuve ninguna inconveniencia, ¿no? No tuve. Yo, siempre, a esos hermanos nuestros los respeto, pero nunca tuve un conflicto con ellos o que yo note que ellos tienen mayor presencia en las comunidades. También, pero, más allá de lo que ellos pueden tener una influencia en el sectores de acá, de nuestra parroquia, mucha gente no le gusta, o sea, ellos tampoco no tienen un logro con ellos. Su trabajo de ellos, de otras iglesias no… -que son cristianas, pero no católicas-, tienen personas pero no… Ellos tampoco no tienen mucha influencia ahí, mucha gente. Entonces, ¿qué quiere decir? Aquí hay algo, una diferencia bastante clara de que la gente casi como que no le gusta la fe, ¿no?, y ya, bueno. No sé si tienen fe, pero, bueno, en algunos lugares sí tienen. Entonces, ése es un tema. Yo a los lugares que he ido, por ejemplo, hoy día que yo fui a Pallpa-Pallpa Quiñota, mucha gente me ha dicho que en ese Pallpa-Pallpa hay bastante israelitas. Pero hoy día yo lo he visto, que todo el mundo se ha venido a la santa misa, y tampoco ninguna, ningún líder de otro grupo religioso me ha acercado, eso ¿no? Y donde yo he llegado siempre, a las personas se han venido a nuestra santa misa, a la ceremonia de la misa, mucha gente nunca…. Pero, tal vez, nuestros hermanos catequistas de acá, tal vez, hayan tenido; porque ese es el débil de nuestros catequistas, ¿no? Hay otros líderes religiosos que ellos van y los cogen de… porque no tienen suficientemente formación cristiana.

CZM: Sí.

PUQ: Eso es lo que nos falta, pero si nosotros tuviéramos, entonces, tendríamos para dar razones, ¿no? Porque Jesús nos dijo: “hay que dar razones de lo que creemos”. Ese sería la teología fundamental, ¿no? Dar razones de la esperanza de lo que proclamamos, de lo que creemos, ¿no?

Entonces, creo, que es una tarea bastante fuerte para mí. Hay recursos humanos. Lo que necesitamos son espacios de formación. Eso es lo que nos falta. Si tenemos una formación muy buena, explicaremos de nuestra fe a nuestros niños, a nuestra familia, a todas las personas que nos acercan a nuestra parroquia, con quien trabajamos, con quien compartimos nuestra vida diaria.

CZM: Y hablando sobre ese tema de los catequistas, Usted, ¿cómo considera que deberían, debería ser el catequista?, ¿qué requisitos debería tener un buen catequista?

PUQ: Uhm… un buen catequista, primeramente, tiene que tener vocación. Le tiene que nacer, que le gusta inmensamente de trabajo y colaboración, y por el señor Jesús, que nos ha invitado. O sea, estamos diciendo que hay que hacer unos locos para seguir a Jesús y los tenemos, ¿no? En nuestra parroquia tenemos bastantes personas: una de las personas es el Señor Hipólito que es catequista, muy antiguo; el señor Marianito, bastante, y también todas mujeres, por ejemplo, tenemos la profesora Juriel y la señora Sarita, etc., ¿no?, la señora Francisca. Hay muchas personas que tienen, que les nace, que les gusta trabajar en esa parroquia, ¿no? Entonces, ellos, por más que los párrocos que vienen o los sacerdotes vienen cada periodo, ellos continúan. Entonces, yo creo que el catequista debe ser aquella persona que sea apasionado por vivir, por cumplir la misión que el Señor nos ha dejado. Debe ser apasionado. Yo, también, fui catequista antes de ser seminarista, ¿no? Bueno, nuestro párroco nos ha dicho que tenemos que hacer misiones y visitas a las comunidades. Y nosotros hacíamos caminata, pues, es en la noche, ¿no?, voltear cerros. Y la comunidad, la mucha gente adulta se reunía en su capillita. Nosotros llevando nuestras laminitas, que en ese tiempo no había todavía luz y mostrábamos, ¿no? Lo explicábamos, cantábamos, ¿no? Muy bonito, y a la gente le gusta eso, ¿no? Entonces, yo creo que a uno le tiene que hacer, le tiene que nacer. Por ejemplo, yo conozco, por ejemplo, en otras parroquias, la comunidad nombra catequista pero es por obligación, ¿no? Entonces, esa persona va a participar por obligación, pero no porque le gusta. Entonces, a uno le tiene que gustarle ser catequista y eso es lo bonito, ¿no? Eso es lo que hemos trabajado, también, en este segundo congreso de teología: “misioneros y discípulos de la nueva evangelización”, ser, ¿no?, los catequistas, ¿cómo debemos ser?, ¿no?, ¿cuál es el perfil del catequista, su personalidad, su carácter y su misión? Entonces, me parece interesante y agradecemos, también, al monseñor Pedro Alberto por este gesto tan amable.

CZM: Y una pregunta, usted ha hablado, pues, de cuando era, digamos, catequista, también, ¿cómo recuerda Usted a los antiguos obispos de Sicuani: monseñor Albano?, ¿los llegó a conocer? o ¿qué recuerdos tiene de esa época?

PUQ: Yo conocí muy poco a monseñor Albano, pero sí, yo siento de que monseñor Albano haya trabajado bastante bien, porque la deficiencia que se veía, el trabajo en las parroquias, la fe de la gente era bastante, muy buena. Si es que esta fe de la gente era ferveciente es porque el pastor ha estado trabajando, ¿no? Como yo te digo, de que yo no conocí mucho al monseñor Albano, no conocí, ¿no? Empecé a trabajar con monseñor Miguel, que es el sucesor de monseñor Albano. Y yo, por lo menos, este…, en mis familiares, en mi comunidad, donde yo resido, son personas, familias, creyentes en Dios y participamos bastante en las misas, ¿no? Entonces, siento que la organización de la prelatura en ese entonces haya sido muy eficiente, ¿no? Entonces, ahora la diferencia de aquellos tiempos en este tiempo es bastante -se puede decir- hay una distancia. Recordemos de que esas décadas de -llamémosle- del 2000 para abajo y el 2000 para arriba, esos tiempos ha cambiado bastante. Y yo, por lo menos, en ese tiempo en que yo vivía de mi niñez, un poco de parte de mi juventud, la gente se disponía. Se tenía tiempo, le sobraba tiempo, y no había muchas oportunidades. La gente, mucha gente esperanzada en la Iglesia. La Iglesia ofrecía muchos espacios, ¿no? Pero, después, de 2000 para arriba, de esos tiempos, como que la realidad social se abrió mucho, más oportunidades para mucha gente. Hay muchos que se dedican al trabajo, al estudio, al negocio, etc., etc.. Que ahora ya no tiene mucha gente disponibilidad para el trabajo voluntariado en las parroquias, ¿no?, en la Iglesia. Ésa es la gran diferencia. Entonces, en aquellos tiempos, la gente, cuando la parroquia convocaba: “Vamos al encuentro”, todos se disponían y se venían a la actividad que programaba la parroquia. En estos tiempos, tú los invitas, la mitad de ella. Siempre la gente dice que tengo este trabajo, que tengo este trabajo, que tengo este trabajo, que cuidar a mis hijos, etc., etc. Un montón de justificaciones. Entonces, vemos de que como los tiempos han cambiado, los tiempos han cambiado, en que antiguamente -la gente como no tenía espacio de participación en la vida social-, tenía tiempo y participaba. El espacio era la Iglesia que los ofrecía. Estos tiempos cómo este hay muchos espacios que se dedica mucha gente y, ahora. poco tiempo le da.

CZM: Sí, es interesante.

PUQ: Entonces, sería un poco de análisis socio-cultural.

CZM: Y, tengo una pregunta sobre su época como seminarista: ¿qué cursos le gustaban más a Usted? y ¿a qué profesor recuerda con más cariño de esa época? o ¿cómo era la experiencia del seminario?

PUQ: Sí. A mí me gusta bastante la filosofía. Eso desde mis estudios secundarios. Que yo único mayor nota que tengo es en filosofía. Entonces, el resto ya le di. Igual, también, en el seminario mayor, la mayor nota que obtuve era en filosofía, también. Y, bueno, teología, también, me gustó bastante.

Los momentos que me llevaron, tal vez, a realizarme, a conocer mucho más eran… una de las cosas bonitas es cuando yo tuve una formación con los padres diocesanos, ¿no?, en el seminario “Nuestra Señora de Guadalupe”. Sobre todo me han ayudado a conocer mi propia identidad, mi propia cultura, nuestra propia fe, también, ¿no? Yo, desde mis realidades, soy un hombre, una persona de fe en nuestro Señor Jesucristo: como es que en mí, mi familia y mis pueblos tenemos esta fe en Dios, como nos expresamos, ¿no? Entonces, eso es lo que me ha fortalecido muchísimo a mí.

Y, sobre todo, tuvimos nosotros en el seminario… organizamos los congresos, ¿no?: Congreso de filosofía y congreso de teología. Y eso, para mí, me ha marcado muchísimo.

CZM: ¿Cómo eran esos congresos?

PUQ: Esos congresos eran pues para, para cuestionarse, ¿no?, o sea, para discutir.

CZM: ¿Invitaban gente de afuera o era…?

PUQ: El tema era muy bueno de esos congresos.

CZM: ¿Recuerda alguno?

PUQ: Congreso de encontrarse con muchas personas. En el congreso participaban, pues, están los jóvenes de la Universidad del Altiplano, de Puno; están los jóvenes, señorita, de diferentes instituciones superiores: personas que tienen ese interés, ¿no? Son mayormente gente profesional, ¿no?, personas profesionales, porque la invitación era muy amplia. La participación era, pues, muy buena, muy buena. De igual modo, también, en teología, ¿no? Entonces, teníamos teología, también, los emergentes teológicos de estos tiempos, ¿no? Entonces, hay uno, hay ponentes que realmente te exponían, ¿no? Y, también, la gente de esos tiempos se preguntaba, pero “¿por qué ahora no se hace eso?” o “¿por qué se hace?”, ¿no? Son temas que te motivaban y, también, te provocaba el desafío.

Entonces, yo pienso que son momentos que yo viví y me ha fortalecido mucho estos años. Y, también, tuve una parte de mi formación… Yo agradezco al padre Narciso, que fue mi rector, una persona muy buena.

CZM: Narciso… ¿Valencia?

PUQ: Valencia, y como rector, muy buena. Y, también, como profesora de filosofía, la profesora Lucy Verao, una profesora muy importante, muy muy buena en filosofía. Y los recuerdo a ellos, especialmente a ellos. Y, también, en teología, un parte de teología, tuve a los padres de la Obra, Opus Dei, que ellos también me inculcaron mucho, bastante, en la dogma de nuestra Iglesia, que es muy importante; la verdadera fe de nuestra iglesia, también, que es muy importante. Entonces, yo, creo, que yo tengo esa suerte, de conocer, ¿no? O sea, diferentes espiritualidades en nuestra Iglesia que ofrece a la Iglesia Universal: una formación diocesana, desde nuestros lugares, desde nuestras raíces culturales, desde nuestra religiosidad popular -llamémoslo así- y, también, una formación también doctrinal en teología, ¿no? Conocer. Entonces, llamémosle así: tal vez, una parte de teología fue un estudio científico, llamémosle así, y una parte de teología, llamémosle así, un poco más arraigado a unos autores más concretos, que se vive o que se estudia en el ramo de la teología. Entonces, estoy muy agradecido con conocer esta espiritualidad u otras espiritualidades de nuestra Iglesia que tienen. Y eso, creo, que a mí me fortalece, que muchos, tal vez, no pueden tener eso, pero yo tuve esa experiencia, esa oportunidad de conocerlos: estas dos formaciones que son para mí un regalo de Dios.

CZM: Y sobre la presencia de grupos de religiosas acá, en Santo Tomás: ¿qué hermanas o qué congregaciones están? y ¿cuál cree cuál es el rol que cumplen, digamos, estas órdenes religiosas en la prelatura o en la parroquia, aquí, en específico?

PUQ: Sí, aquí en nuestra parroquia de Santo Tomás están las hermanas de Jesús Pobre,. Creo que son su espiritualidad bastante idéntica con los pobres. Están ellos, trabajo con las culturas más vulnerables, digámoslo así. Porque, recordemos, hay que ser realistas en esa parte, y yo los aprecio a todos los religiosos, a todos las congregaciones, a todos ellos los quiero mucho; pero muchos de ellos no se arriesgan a este tipo de trabajo. Me consta a mí , había otros religiosos que han venido, pero, al ver como es la situación de acá, de Santo Tomás, tuvieron que renunciar y se regresaron. Entonces, el trabajo aquí no es para… no es un trabajo de lujo, hay que decir eso, ¿no? Es un trabajo de misión, donde uno se acerca a trabajar con ellos y, tal vez, te asustas y al día siguiente estás pensándote ya regresar:  creo que este trabajo no es para mí, y ya  eso. Entonces a una organización, creo, que lo pasó eso. No estaban llegando, pero yo sabía eso. Y, creo, que las Hermanas de Jesús Pobre, pues, son, según lo que me han contado, han vivido una zona bastante, muy pobre, en Quiñota, y han pasado momentos de realmente una… momentos muy difíciles, ¿no?, de comodidad: no había una casa adecuada, tal vez en pésimas condiciones de alimentación, una crisis realmente. Muchas veces pocos entendemos esta situación religiosa, que se entrega por ese lado, pero muchos, también, no consideramos eso. Por lo menos a mí sí me llega al sentimiento de que ellas como trabajan, ¿no? Entonces, ellas, por ejemplo, con ellas trabajamos, vamos. Cuando yo les digo: “Hermanas, vamos a este lugar, vamos a este lugar”; ellas muy dispuestas, ¿no? Muy dispuestas, pero algunas de las religiosas, yo digo que la altura les choca. Bueno…

CZM: Y las condiciones.

PUQ: No están en condiciones de poder hacerlo, entonces ellos…

CZM: ¿Pero ellas tienen su comunidad aquí en Santo Tomás o en…?

PUQ: Sí, las Hermanas Jesús Pobre tienen una casa y ellas viven ahí. Y desde ahí trabajamos muy coordinadamente, articuladamente; netamente trabajo de la parroquia. También tenemos una laica que se llama, bueno, nosotros la llamamos, Hermana Marisol, está a cargo de la APAINE (Asociación Para la Atención de Niños Excepcionales) “Niño Jesús”, que está a la conducción de la prelatura de Sicuani. Y tiene, entonces, ahí eso: Verbo Encarnado o Verbo Dei. Ella tiene una formación, pero muy buena ella; y está a cargo de la dirección de la Institución Educativa “Niño Jesús”-APAINE. Llamamos niños de diferentes habilidades, con ellos se trabaja. Tenemos otro trabajo social, trabajo social pastoral que está haciendo, es el Programa de Empleo Juventud (PEJ). Y ellos trabajan con los…, por el lado de Pulpera y, también, aquí con los jóvenes de “nocturna”. Entonces, tendríamos eso, ¿no? Esos dos equipos sociales, y por un lado, también, la ODEC, la Oficina Diocesana de Educación Católica, los profesores de religión, con ellos también estamos coordinando en trabajar catequético, sobre todo en el ámbito de la institución educativa del secundario, aquí, en la parroquia de Santo Tomás.

CZM: Muy bien, padre, tenemos mucha información. Muchas gracias. Quiero solamente, la última pregunta, no sé si mencionó cuándo nació. Ese datito.

PUQ: Sí, yo nací un 7 de diciembre del año 1979.

CZM: Muy bien. Muy bien, padre.

PUQ: Muchas gracias.

CZM: Ésta era la pequeña entrevista.

PUQ: Gracias.

CZM: Muy bien, padre, gracias a Usted.

El audio se puede escuchar en el siguiente enlace: http://www.ivoox.com/entrevista-al-p-urbano-quispe-santo-tomas-25-audios-mp3_rf_17888149_1.html.

P. Urbano Quispe (Santo Tomás, marzo de 2017)