(IPA, 15 de abril de 2015) Durante la última semana de marzo, diferentes parroquias y pueblos se organizaron y llevaron a cabo una serie de “Marchas por la vida”, evento en el que se recorre las principales vías de la ciudad y se alienta a la protección y promoción de la vida.

En nuestro país, el 25 de marzo se ha declarado como el “Día del niño por nacer”. Y en el marco de esa celebración, obispados como los de Ayaviri, Juli, Cusco, entre otros, realizaron diversas actividades donde llamaron la atención a los diferentes líderes sociales, políticos y comunales a llevar consigo el mensaje de la vida en medio de un mundo que la viene degradando.

En el caso del Obispado de Cusco, Monseñor Alarcón Urrutia participó junto a diferentes instituciones educativas, parroquias y entidades sociales en una marcha por las principales vías de la capital cusqueña, elevando un mensaje de esperanza y ánimo al final del recorrido. En su mensaje, monseñor resaltó: “La vida es sagrada en sí misma, independiente de cualquier diferencia de raza, credo, sexo, condición social, política, cultural y económica.  La vida es un patrimonio de todos y todos debemos de cuidarla.”

En el caso de la prelatura de Ayaviri, diferentes colegios, autoridades y agentes pastorales se unieron también para expresar su defensa a la vida, en una caminata que recorrió la ciudad del mismo nombre, luego de una misa especial en la Catedral.