(Prelatura de Juli, abril de 2013) Con la alegría de estar ya inmersos en la Semana Santa, la Prelatura de Juli contó con la presencia de su obispo prelado, Mons. José María Ortega Trinidad desde el sábado 23 de marzo; quien arribó al altiplano para estar unos días con los fieles de su Prelatura de Juli.

El Domingo de Ramos, el prelado presidió la Santa Misa en la Iglesia Catedral San Pedro de Juli. Los fieles se reencontraban con su padre y pastor; conmemorando la entrada triunfal del Señor en Jerusalén, con disposiciones de humildad y auténtica fe.

El martes 26, por razones pastorales, es decir por las distancias que se presentan entre la sede episcopal y algunas parroquias lejanas de nuestra Iglesia particular, se realizó la Solemne Misa Crismal, presidida con gran júbilo por nuestro obispo, Monseñor José María.

Estuvo el clero en pleno de Juli, presbíteros y diáconos, quienes fueron los concelebrantes principales el Vicario General de nuestra prelatura, Monseñor Fernando Samaniego Orellana y el Vicario de pastoral, Pbro. Pedro Siguayro Machicado.

En su homilía, Monseñor Ortega explicó la llamada Divina y la respuesta del hombre respecto a la vocación sacerdotal, consumada en los sacerdotes el día de su ordenación; recordando el ingreso en la fe Católica por el Bautismo, el traje nuevo de la gracia; para luego explicar que el día en que los sacerdotes recibieron el sacramento del Orden, también quedaron revestidos de un nuevo traje, de un nuevo ser: Cristo, cabeza y pastor.

Con ello explicó la dignidad de las vestiduras u ornamentos sagrados, con los cuales el sacerdote se presenta a los fieles cuando celebra el culto público de la Iglesia: la Liturgia. En concreto al celebrar la Santa Misa.

Emotiva y leal fue la renovación de las promesas sacerdotales del clero de Juli, quienes se pusieron en media luna, delante de la sede episcopal, desde donde Monseñor José María dirigió el examen público a los presbíteros.

Al final de la misa, Monseñor Ortega agradeció las oraciones que han hecho los fieles de la Prelatura de Juli por su salud y recuperación, animando a que sigan rezando por su recuperación completa y así poder estar de manera estable en su sede de Juli. Los fieles con emoción sincera aplaudieron a su pastor, que en la procesión de salida iba impartiendo la bendición.