(IPA, 31 de mayo de 2017) A un mes de su partida terrenal, Mons. José María Ortega Trinidad, obispo prelado de Juli, recordó al fallecido P. Narciso Valencia, a la vez que ofreció unas palabras de consuelo para sus familiares y entorno cercano.

El prelado resaltó la importancia de la unión en estos momentos difíciles y que busquemos en el Señor –sobre todo en las enseñanzas contenidas en la Biblia– una voz de alivio. Señaló, en ese sentido, que “con una visión sobrenatural –aunque no por eso deje de costarnos– hemos de aceptar la voluntad de Dios”. Citó, seguidamente, un pasaje bíblico: “Bienaventurados los que mueren en el Señor; sí, dice el espíritu, para que descansen de sus trabajos, pues sus obras los acompañan” (Apoc 14, 13).

Recordó, asimismo, “la entrega fiel de Narciso a la vocación sacerdotal y todos los frutos de un sacerdocio de muchos años”, que harán mérito para la salvación del alma del mencionado sacerdote fallecido.

Esta ocasión sirvió a Mons. José María para reflexionar sobre la fugacidad de la vida humana. “La experiencia cercana de la presencia de la muerte, nos ayuda a prepararnos para el día que nos toca. No somos eternos”, puntualizó. Por esta condición de fragilidad debe servirnos para “ser más generosos y más leales con Dios”.

El P. Narciso Valencia falleció el pasado 24 de abril en el país vecino de Bolivia, tras participar en un evento teológico. Natural de Huancané, en Puno, el P. Narciso fue párroco por muchos años en Ilave y de la recién creada parroquia de Ollaraya.

La carta completa de Mons. José María Ortega, puede leerse en el siguiente enlace: http://www.ipandina.org/bienaventurados-los-que-mueren-en-el-senor/.

Más información sobre el P. Narciso Valencia se encuentra disponible en los siguientes enlaces: http://www.ipandina.org/fallece-en-accidente-p-narcisco-valencia/, http://www.ipandina.org/p-narciso-valencia-parisaca/.

OBISPO DE JULI RECUERDA AL PADRE NARCISO