(Prelatura de Juli, febrero de 2014) Del 3 al 8 de febrero en la residencia del obispo de Juli, Mons. José María Ortega Trinidad, se realizaron  los ejercicios espirituales de los diáconos Holes Apaza, Javier Quispe, Aurelio Cjuro y Percy Aquise, así mismo de los seminaristas José Luis Valencia y José Ángel Cáceres; este retiro estuvo a cargo del prelado.

Las charlas y las meditaciones estuvieron orientadas en el cuido de la liturgia, la predica de la Doctrina de la Iglesia, la perseverancia y fidelidad a la propia vocación, la obediencia y respeto al obispo y la perseverancia en la oración.

En un primer momento exhortó el obispo a vivir la virtud de la obediencia, que cuesta vivirla, pues la desobediencia a causado muchos problemas a la Iglesia, “Dios quiere hombres libres que quieran obedecer con alegría, con prontitud”, dijo el obispo. También dijo: que sepamos vivir el sacerdocio de Cristo y predicar la doctrina de Jesucristo, aunque nos critiques, pues es el querer de Dios y el principal apostolado es el apostolado vocacional.

Tomando las palabras del Santo Padre Francisco  de salir a las periferias, nuestro obispo  exhorto a salir a las comunidades, a los pueblos más alejado a ganar almas para Dios, el párroco no tiene que estar esperando a los fieles, el sacerdote tiene que salir al encuentro de los niños, de los jóvenes, de los ancianos, de los enfermos, de las familias, de los que están más alejados de Dios y recalco nuevamente, uno de los frutos de nuestro apostolado tienen que ser las vocaciones.

El Padre Fernando Samaniego, Vicario General y Rector del seminario de Chucuito, en una charla hizo mucho énfasis en el amor, respeto y obediencia a nuestro obispo, por ser por de derecho universal Pastor de nuestra Prelatura. “Nihil sine episcopo”, –nada sin el obispo– tenemos que estar siempre unidos al obispo concluyó.

Por otra parte, Mons. José María señaló que nunca dejemos la oración, la oración es fundamental en la vida del sacerdote, así, como el Señor dijo en el monte de los Olivos, “hacer oración para no caer en tentación”; que sepamos vivir el celibato apostólico por el reino de los cielos, que sepamos vivir el desapego a las cosas materiales y obedecer siempre, les pido perseverancia y fidelidad en la vocación, de esta manera finalizo el retiro espiritual de estos jóvenes diáconos y seminaristas.

El 8 de marzo de presente año, los mencionados diáconos y seminaristas serán ordenados presbíteros y diáconos respectivamente, en la Iglesia Catedral de San Pedro de Juli de manos de S.E.R. Mons. José María Ortega Trinidad, obispo prelado de Juli.

Texto y fotografía del diácono Javier Quispe Condori.